Besos en Manhattan, helándose de amor..

Tengo que rendirme ante David Schickler. El mundo de Manhattan con su edificio Preemption, los restaurantes Flat Michael’s y el Duranigan’s, el bar Cherrywood’s de Central Park, los personajes que giran alrededor de ellos, me han tenido deliciosamente ocupada estos días. Ese maravilloso edificio con su portero fantasma Sender, su ascensor Otis con una manivela que roza el hedonismo, el apartamento de Patrick Rigg y James Branch, dos extraños en el curioso tren que es su propia vida, su convivencia, la gran tragedia del primero, siempre su arma abultando su bolsillo izquierdo del traje, la absoluta ternura del segundo, su encanto como ser humano, como amigo, Rally no podría estar en mejores manos. Hasta yo le adoro, me quedo con el recuerdo de sus ojos claros azul sueño.


Todas las historias que Schickler enreda en este libro son tragicómicas, algunas realmente divertidas, ingeniosas, otras mágicas, trascendentes, juntas forman un ramillete de vivencias, despropósitos, sucesos que en conjunto me han dejado ese sabor dulce del adicto y realmente quiero más, quiero seguir acompañando a James al suelo de Otis y balancearme con él mientras charlamos. Podríamos hacer al final ese uhhhmmm mental que hacíamos Christopher y yo en “El curioso incidente del perro a medianoche”, de Mark Haddon. Cuando lo leí me sonó familiar, yo también hago eso para aislarme y no soy autista.

De vuelta con Schickler, no me gusta nada Nicole Bonner ni su futuro marido Douglas Kerchek pero me he reído mucho con Hanna Glorybrook y Leonard Bunce, tal para cual. También con Rally McWilliams, diría que es el personaje femenino más divertido de esta novela. Los personajes de Thomas Merchant, el sacerdote y Patrick Rigg el acaudalado atormentado me parecen geniales, muy conseguidos, todo lo que les rodea. También la historia del baño de Jacob, la fantasía de los pendientes de ópalo, ese dramatismo que encierran algunos detalles divertidos del libro. “Los hombres son como puertas”, piensa Donna, “se me cierran en la cara”.

La fiesta del Gran Desmadre es muy buena, todo rezuma un glamour de novela del que no quería desprenderme pero crucé la puerta del final gritando felizmente “¡hasta otra!” a los personajes de Schickler y entré de lleno en la nevera ardiente de Fernando Iwasaki con sus relatos eróticos de “ciencia-fricción” (así los define su autor) titulados “Helarte de amar”, una curiosa y divertida en su mayoría reunión de relatos escritos en sus treinta y publicados ahora, pasados sus cuarenta. Si con “Ajuar funerario” me estremecí con su humor macabro y con “Un milagro informal” le ví como un relatador fabuloso de historias, con este “hatajo de disparates sexuales” como él los llama he tenido que reírme a ratos, sonreír en otros momentos y romperme un poco la cabeza con el relato final “Mírame cuando te ame”.

La filosofía personal de Pilar, la protagonista del relato, es cuanto menos intrigante. Curioso el título, también lo es hacer el amor reflejando en todo momento una mirada en otra. “No cierres los ojos”, dice Pilar a Enrique cuando lo siente dentro de ella “Los amantes que cierran los ojos siempre se traicionan con el pensamiento”. En fin, un brindis con kahlua por Fernando Iwasaki. Sigo pensando que bajo ese humor ácido en ocasiones, terrible o tierno en otras, hay un hombre especialmente encantador y que su mujer tiene un gran tesoro a su lado. Espero también que por fin hayan conseguido la ansiada cocina.

Anuncios

Acerca de Angèline

"Colocamos una palabra allí donde comienza nuestra ignorancia, donde ya no vemos más allá; por ejemplo, la palabra "yo", la palabra "hacer", la palabra "sufrir": son quizás el horizonte de nuestro conocimiento, pero no "verdades" (John Banville "Imposturas")
Esta entrada fue publicada en Viajes por las novelas. Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a Besos en Manhattan, helándose de amor..

  1. Antona dijo:

    Que pases una linda semanasalu2

  2. Angéline dijo:

    Y tú también, Antona.Un abrazo.

  3. "RigÄn" dijo:

    No me ha cundido tanto como a ti, me refiero al libro. De vuelta de un viaje inesperado y lleno de sensaciones. Aynadamar de la fuente grande y olores de madrugada. Si no lo conoces imagina un pueblo pequeño, con sesenta y cinco panaderias en la madrugada el pueblo se envuelve en olor increíble. Alfacar. Un saludo

  4. Angéline dijo:

    Qué bien huele este mensaje, qué delicia perderse en algo así. Adoro el pan, cualquiera de sus variedades. Yo no he tenido más remedio que imaginar unas vacaciones, fugarme sólo mentalmente. Aynadamar es un nombre muy bonito, podría ser un refugio, un Rivendel particular. Sueño con pasar unos días fuera, escribir en un portátil desde otro lugar, escuchar a otra gente, callejear, reirme, bailar, llenar mi cabeza de historias, de silencios, de imágenes. Dormir. Y todo llegará. Un beso, Angel.

  5. "RigÄn" dijo:

    Que tus sueños se cumplan. Me descubres… uhmm.. tal y como lo dices te tengo que preguntar ¿estuviste?. Se que no, por que hubiera localizado tus ojos en algun carmen.La fuente grande tiene forma de lagrima. Los arabes la llamaron Ayn (ojo) damar (lágrimas).sus lagrimas corren hasta la Alhambra para darle agua. Un beso

  6. Angéline dijo:

    Si se cumplen mis sueños me acordaré de tí, no existe mejor deseo convocado. No estuve, no. Sólo vagué por aquí entre ficciones de teclado, me llené de luces, destellos de un faro como guiños cómplices, un poco de todo después, pero no callejear, esto me queda para la próxima. Me gusta ver las lágrimas de esa fuente como el agua de un riachuelo que se desliza suave monte abajo y al que un poeta gallego (Uxío) describe como “baixa a auga durmindo” (baja el agua durmiendo). Un beso.

Comenta si te apetece

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s