Deliciosa Martha, el arte de la precisión

Ayer volví a ver esta película de la directora Sandra Nettelbeck, estrenada en España en 2002. Parece ser que también es una comedia, debe haber un muro en las emociones que tiña de drama una vida porque cuando los sentimientos no pasan de ser “amables” todo es una comedia. Y esta película lo es en la medida que uno pueda considerar comedia una vida hasta cierto punto insulsa, el punto de desajuste en el aplomo, una muerte repentina en el entorno familiar. Añadamos un carácter difícil, continuos enfrentamientos de la protagonista con su jefa (Frida), un pulso abierto con un nuevo compañero que parece pisar el terreno ganado por nuestra Martha en su cocina, nada menos que es la Chef, si no fueras la segunda mejor chef de la ciudad te echaría de patitas a la calle le dice ingenuamente Frida durante una discusión. En un momento tomamos esa ingenuidad y la desenvolvemos como si fuera un puerro. Foto del cartel:

Deliciosa Martha

Admito que la forma en que está contada no da para un drama pero lo que se cuenta sí. Y también a veces me parece poco convincente la expresión abatida de Martha, ese giro hacia un lado de su rostro, lo hace a menudo mientras piensa, parte de su papel en la película es ese precisamente: pensar. Relajarse, calmarse, decidir. La mayoría de las veces lo hace con la espalda apoyada en la pared, en esa acogedora despensa-nevera que la hace desaparecer a ratos. El argumento es muy sencillo. Por el esqueleto: Marta es una chef de un restaurante de lujo en Hamburgo. Vive sola, trabaja mucho y no se relaciona con nadie. Un día se muere su hermana en un accidente y se siente obligada a hacerse cargo de su sobrina, una niña de unos nueve años. En su trabajo rivaliza con un nuevo compañero que está a su altura, otro chef y por el medio se dedica a buscar al padre de su sobrina, un italiano que no tiene ni idea de la existencia de esa hija.

Deliciosa Martha

Pero Martha, y aquí es donde su papel me gusta más, tiene un genio que intenta reprimir o al menos controlar por lo que acude a una terapia con un psicólogo, un hombre paciente que la escucha y al que no sólo cuenta sus problemas, también le detalla la composición de sus recetas e incluso lleva a la consulta distintos recipientes llenos de la deliciosa comida que prepara. El médico es una persona comedida, se resiste de una forma muy blanda, le pide que no cocine más para él, y come.. Un ejemplo de este carácter exigente y arisco de Martha es la discusión que mantiene con un cliente que afirma que su Foie gras está crudo. Ella lo niega, él insiste, se trata de un tipo que no distinguiría el Foie gras de un San Jacobo, sólo tiene ganas de dar la lata y pasar por encima de quien sea. Discuten unos instantes. Ella termina diciéndole que el Foie gras está en su punto. Que ha sido cocido a 140 grados durante 25 minutos y que tiene el color rosado suave que debe tener. Por supuesto esta escena termina con una disculpa de Frida al cliente y una pequeña bronca a Martha en la cocina. Suave regañina, también hay que decirlo.

Deliciosa Martha

¿Y la cocina? ¿Cómo es la cocina de un restaurante de esta categoría? Pues se trabaja a destajo como en las demás pero lo que se prepara está hecho por expertos. Se sabe si un cocinero es bueno, si domina los platos simples, se dice Martha a sí misma en uno de los momentos que habla de comida. Y es maravilloso ver cómo desfilan los platos, aderezados con finas hierbas, un centro de comida rodeado de exquisiteces, mariscos, postres. Entretanto Martha se consume, la niña y ella no se entienden bien, el trabajo es agotador, la situación es triste por la reciente pérdida de su hermana y a nuestra chef le falta algo en su vida, un incentivo. A la cocina llega un día Mario, otro chef y lo revoluciona todo. Aquí tengo que decir que también a mí me encandiló cuando lo ví, sólo una Martha tiesa y acartonada pasaría por alto su calidez, su carácter generoso y despreocupado. Todo el mundo lo adora menos ella, o al menos ella al principio porque con el tiempo acaba sintiéndose atraída por su estrafalaria manera de ser. Maravilloso escuchar el Via con me de Paolo Conte mientras cocinan, este encanto de chef italiano moviéndose cerca de la estirada Martha.

Deliciosa Martha

Hacia el final de la película se decide el destino de la niña pero eso no voy a contarlo. Sólo añadiré qué escenas me gustaron más. ¿He dicho que también hay un vecino interesante en el bajo del edificio de Martha? Nada. Es como un cebo invisible. Ella sencillamente no lo asocia con el otro sexo, es el vecino de abajo. Punto. Vamos con los fragmentos. 1.- La forma majestuosa en que Martha se coloca el delantal antes de trabajar, como un ritual, un vuelo de tela que desciende suave hacia su cuerpo, dos tiras que lo sujetan por detrás. 2.- Cuando Mario (y este es el corazón de la ingenuidad que teníamos aplazada) le dice a Frida que se queda (ha discutido con Martha, me voy si no me quieres, me quedo sólo si me lo pides) si Martha así lo decide. Frida se siente de menos y contesta que también es su cocina, a lo que Mario puntualiza “No. Es tu restaurante, pero es su cocina. Sin ella todo esto no valdría para nada. Ella decide”. Y claro, decide que sí, que se queda. 3.- Por supuesto, la noche que él irrumpe en su casa de madrugada con una olla y un brebaje dentro que le da a pequeñas cucharadas para ver si ella acierta sus ingredientes con los ojos tapados. Mmmmmm… ay, Mario. 4.- Cada una de las veces que este chef tan inquietante la mira a los ojos fijamente, ¿por una mirada un mundo..? Este hombre tiene un universo en sus pupilas.

Deliciosa Martha

No recomendada para espectadores que suelan fijarse en la capa exterior de las cebollas. En realidad lo más bonito de esta película está bajo los pliegues, justo en el corazón de su jugo más amargo.

Anuncios

Acerca de Angèline

"Colocamos una palabra allí donde comienza nuestra ignorancia, donde ya no vemos más allá; por ejemplo, la palabra "yo", la palabra "hacer", la palabra "sufrir": son quizás el horizonte de nuestro conocimiento, pero no "verdades" (John Banville "Imposturas")
Esta entrada fue publicada en © Comentarios sobre cine. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Deliciosa Martha, el arte de la precisión

  1. Te ha dicho ya que eres un amor? Hoy he dormido bajo un cielo estrellado, más protegida que nunca. Un beso infinito, hadiña.

  2. Angéline dijo:

    Otro beso para tí, Princesa. Ahora podrás pedir cuantos deseos quieras y si tienes paciencia, también verás cruzar estrellas fugaces, pequeñas luces que acarician la oscuridad con sus estelas. Otro efecto curioso, si te concentras en una desaparece todo el resto. Es como jugar en la inmensidad del tiempo.

Comenta si te apetece

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s