El beso 34, las semillas y Javier Marías.

Suelo traerme una foto reducida de mi blog del beso y la cuelgo aquí al lado, cerca de la música, los vídeos, la relación de amigos y gente a la que admiro pero nunca me había traído un beso entero. Hoy es el caso. Alexander Portnoy y sus reflexiones, mis propias introspecciones y la relectura de los post que escribí para comentar en su día “Todas las almas”, de Javier Marías, (novela que lee actualmente mi amigo Aldebarán y que no consigo sacar de mi cabeza por mil y un motivos) me han llevado a este beso 34, año 2005 en la blog. Los estilos de Roth y Marías no podrían ser más distintos pero por esas extrañas asociaciones de ideas, casualidades o como quiera el azar llamarlas (y hoy es el día sin duda), me encontré mirando otra vez esta foto de John y Yoko, escuchando un tema épico, lírico y triunfal que me conmueve hasta el último poro y leyendo lo que escribí hace más de un año acerca de cómo dos personas se besan. Otro día moldearemos esta canción, venas, rostro, latidos, voz interior. Se lo merece. Suena a semilla creciendo.

(Noviembre 2005) “.. No parece un gran beso, o no me lo parecería al menos si no estuviera leyendo estos días “Todas las almas” de Javier Marías. Respirando el aire de ese bloque de hipótesis que es el libro está permitido preguntarse todo y a todos con lo cual podría llegar a imaginar (sólo ellos conocen su verdad) que tras ese beso de marketing, esos labios que parecen simplemente apoyados sin llegar a encajar, esperando un flash, un click, un ya está chicos, tras esa frialdad en el rostro de John y ese hieratismo en el de Yoko, sus perfiles, el escaso convencimiento de esa mano que apenas se posa sobre esa nuca (que no tiene un hilillo de sangre que se nos quede prendido esta vez como un testigo mudo de otra historia de Marías) hay realmente otra realidad.

Y entonces imagino, porque soy una romántica y me gusta presenciar cómo la levedad atropella a la intensidad, desconcertándola, imagino que esos ojos cerrados de Yoko son un abrazo mudo, una esperanza llevada al límite de por fin estás aquí y que en los labios de John hay un miedo incontenible, el de la vuelta después de una ruptura de tantas que se cometen en una vida, tras una discusión fuerte que creó un momento de corte dejando el escenario de esa relación vacío durante un tiempo, sin nada a la vista que comunicar, desnudas las tablas del suelo, el yeso de las paredes, sin sonidos que atribuirse uno al otro (la típica forma de suspirar de uno, la tos queda del otro), sin otra cosa que espacio, un espacio que crece a medida que el silencio impone distancia.

Observo ese leve roce de sus labios, los ojos femeninos perdonando todo, intentando que ese alejamiento sea pasado, que el pasado no haya sido ni remotamente cercano al presente y quién se acuerda ya de eso, los dedos de esa mano, la fragilidad de esa caricia, el pulgar rozando el cabello con una familiaridad que sólo entienden ellos, costumbre de tantos momentos compartidos, habitados en exclusiva, en los que ninguno de los dos fue suplantado en ese gesto (ni en el acariciar ni en el sentir la caricia) por ninguna otra persona que haya traído un método distinto, un tacto diferente, un cambio en lo conocido, lo familiar, lo íntimo de compartir lo que para los demás es tan ajeno como desconocido. Todo ello me parece una reconciliación, sin víctima ni verdugo, hecho el camino a medias, cesión y renuncia a partes iguales por esta vez, las que puede imponer la necesidad de recuperar lo que duele tanto perder (y uno no lo sabe hasta que lo sufre), por lo que pensándolo un poco, lo que veía en principio como una simple pose me apetece imaginarlo ahora como un tremendo y espectacular beso. .”

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Acerca de Angèline

"Colocamos una palabra allí donde comienza nuestra ignorancia, donde ya no vemos más allá; por ejemplo, la palabra "yo", la palabra "hacer", la palabra "sufrir": son quizás el horizonte de nuestro conocimiento, pero no "verdades" (John Banville "Imposturas")
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16 respuestas a El beso 34, las semillas y Javier Marías.

  1. El Alde dijo:

    Hola queridiña Angéline.Decirte que estoy leyendo poco a poco el libro.Razón primera: clases y prácticas en la facultad por la mañana, prácticas por la tarde en una mutua y los fines de semana estudiando. Los ratitos cortos de metro que tengo para ir y volver de la mutua los aprovecho para leer aunque solo sean algunas páginas, aunque la somnolencia se suma un poco a mi lectura, no porque Marías sea aburrido, sino porque ando agotado.Razón segunda: estoy intentando a leer a Marías tranquilamente, básicamente porque tiene una forma de escribir muy tranquila y pausada, sin dejarse en ningún momento detalle alguno.Para que te hagas una idea de por donde voy, acabo de terminar la escena larga en donde relata la cena en el college. Las primeras miradas de Clare Bayes, el pesado de Halliwell con su tesis sobre la sidra… Ya te contaré más a fondo cuando haya leído algo más. Marías y sus almas no parecen estar mal.Un beso

  2. Angéline dijo:

    Esa descripción de la cena en el college es muy buena, no me imaginaba a Marías con ese sentido del humor. Claire Bayes me parece el personaje más completo de la novela. Hablaremos de ella cuando la acabes. Tampoco yo he tenido mucho tiempo últimamente para leer pero a partir de esta semana se resolverá. Estoy leyendo “Cómo ser buenos” de Nick Hornby, leo a este autor como si me hiciera un regalo. Así de bien me sienta. Un beso.

  3. El Alde dijo:

    Una cosilla Angéline, el libro que vamos a leer en Febrero, “Corre conejo” es de John Updike, no?. Es el único libro que me sale con ese título en el buscador de Casa del Libro, y la verdad es que no conocía al autor. Lo digo más que nada por irlo encargando en la libería. Bueno, voy a seguir estudiando. Un beso

  4. Angéline dijo:

    Es de John Updike, sí, pero he recibido el boletín de la casa del libro y he visto que nuestro querido Auster tiene nuevo libro en la calle el 1 de febrero. Se me ha ocurrido que leerle sería entrañable (se lo he dicho a Princesa preguntándole qué tal si cambiamos), me recuerda a los tiempos del foro viejo. ¿Qué te parece? Me vale perfectamente Updike y de hecho lo leeré pronto, es uno de mis regalos de navidades pero también me gustaría que leyéramos este nuevo de Auster. ¿Cómo lo ves? Haremos lo que queráis. Un besote.

  5. El Alde dijo:

    Pues como queráis. A mí me han regalado Brooklyn Follies, pero lo puedo posponer. De todas formas, he leído el argumento de Corre Conejo y me gusta mucho, así que lo apuntaré a mi lista de libros por leer.Un beso

  6. Angéline dijo:

    Caramba. Si no has leído Brooklyn Follies debes leerlo antes del nuevo. Quedémonos entonces con John Updike, a mí también me apetece mucho leerlo. Se lo diré a Princesa. Besos.

  7. El Alde dijo:

    Pues perfecto. Y el nuevo de Auster, pues otra lectura conjunta después, si por eso no hay problema jeje. También tengo pendiente Las intermitencias de la muerte de Saramago y El juego de Ender de Orson Scott Card.Un besoP.D.: He avanzado un poco más con el libro de Marías, aproveché ayer un rato por la noche después de estudiar, y he quedado en la parte en que finaliza la extraña conversación con el cojo del perro. Impresionante, me intriga mucho esa asociación de Wachen…

  8. Acuarius dijo:

    Tal vez solo estaban sintiendo sus almas…no es preciso un besazo de pelicula para ello, solo amar, sentir, percibir y transmitir…a saber…

  9. Angéline dijo:

    Lo dejamos entonces. Leeremos a Auster más adelante y en Febrero a Updike. El cojo de Marías, ¿el de la teoría de la pareja espantosa? Un hombre terrible. He ido a releer ese capítulo. Me gusta ese golpe de efecto en las últimas líneas, cuando tira la basura al cubo, ese cubo tan peculiar que tiene. ¿Leíste lo que opina de los zapatos en las zapaterías? No recuerdo ya a qué altura estaba. Bicos.

  10. fractal dijo:

    Hola, Quería preguntar si la blog “Mi beso del día” ha desaparecido. No puedo entrar desde hace algunos días. Y la extraño…Beso!

  11. Angéline dijo:

    Hola Liter-3. Gracias por preguntar por la blog y por echarla de menos. Los besos duermen un sueño tranquilo, todavía no sé qué haré con ella, estoy sencillamente desbordada de trabajo y por ello la tenía bastante abandonada. Quizás a partir de mediados de febrero la retome, quería hacerle algunos cambios, actualizar el formato, pero no he podido llegar hasta ahí. Por eso la archivé estos días. Un abrazo.

  12. fractal dijo:

    Lástima, le tenía un gran cariño. Pensaba que los blogs gozaban de intemporalidad. Ojala la reedites. Era una maravilla. Cada día leía un beso, escuchaba la música.Un abrazo!

  13. Angéline dijo:

    La traeré entonces, después de Salamanca y Shangri-La. Será a mediados de febrero. <>Un petó<> (¿era así, no?)

  14. fractal dijo:

    Gracias. Hice el comentario por puro aprecio y admiración.Es un placer leer como describes los besos. Un petó, sí, perfecto!

  15. Angéline dijo:

    Gracias a tí, Liter-3. Un beso.

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