Jenna on my mind..(I)

¿Qué tienen en común Ryan Bingham (“Up in the air”), la panadera de éxito en Santa Barbara, Jane (“No es tan fácil”) y la camarera-repostera del Joe’s Diner, Jenna (“La Camarera“)? Los tres podrían tirarse en cama mirando hacia el techo, cerrar los ojos unos segundos y sentirse estafados. Empecemos por el final, en tres fases.

Jenna es una joven camarera de un restaurante de carretera. Su trabajo de servir mesas se completa con los postres que inventa. Son nombres llamativos ( Pastel “Earl, no quiero tu bebé”, Pastel “Desgraciada perdedora digna de lástima embarazada”, Pastel “Sirena de nubes”, Pastel “Bebé mar”, Pastel “Earl me asesina porque tengo una aventura”), producto de su estado de ánimo, tartas fantásticas en las que ahoga la frustación de vivir junto a un marido a quien teme, un hombre absurdo, con pocas luces y delirios de grandeza. Un día cualquiera descubre que está embarazada, lo cual empeora las cosas, no quiere el bebé. Pero decide tenerlo, se cuida, aunque no desea festejar su existencia. Al pueblo llega un médico nuevo y enseguida surge la chispa entre ellos.

Deseo. No, es más que eso. Cada uno de ellos tiene lo que complementa al otro. El doctor Pomatter es un hombre nervioso, contradictorio. Tiene un anillo en el dedo. Las compañeras de Jenna le regalan un libro de cuidados para el bebé que contiene una página para que le escriba su primera carta. A partir de ese momento, Jenna repartirá su mundo interior entre el desamparo, la creación de nuevos postres, la ensoñación con el doctor y las cartas a su bebé. Y a través de ellas, irá estableciendo vínculos con él de una forma sólida, impensable un tiempo atrás. Cerca de Jenna está Joe, el dueño del restaurante, un viejo cascarrabias que lee en su mente como en un libro abierto. Sus consejos y apoyo serán definitivos para que al final despegue de su miseria. Pero tenemos a nuestra heroína desventurada en su cama, mirando hacia al techo. Seguramente creando un nuevo postre con un nombre estrafalario, pero sintiéndose estafada. La vida con Earl es insoportable. Con el doctor, imposible. Nadie tiene por qué salir herido. Las cosas son así a veces y nadie te prepara. Encuentras lo que tanta falta te hace y no es para ti. Pero algunos momentos especiales, se quedan para siempre. Y el futuro puede acabar sorprendiéndote, no te imaginas cuánto.

La Camarera

“Querido bebé: Espero que algún día alguien quiera abrazarte durante veinte minutos seguidos y eso sea lo único que haga. Que no te aparte, que no te mire a la cara, que no intente besarte. Que lo único que haga sea envolverte con sus brazos y apretarte fuerte. Sin la más mínima muestra de egoísmo”.

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Acerca de Angèline

"Colocamos una palabra allí donde comienza nuestra ignorancia, donde ya no vemos más allá; por ejemplo, la palabra "yo", la palabra "hacer", la palabra "sufrir": son quizás el horizonte de nuestro conocimiento, pero no "verdades" (John Banville "Imposturas")
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2 respuestas a Jenna on my mind..(I)

  1. Estonetes dijo:

    Me ha encantado tu blog, y la idea de las portadas de todos los libros que te has leido.
    Volveré.
    Chao

  2. Angéline dijo:

    Gracias, Estonetes. Yo he ido a tu blog y también me ha gustado. Ven cuando quieras, hay una llave en el macetero de colores, que abre la verja de la entrada. Al final del camino empedrado está la casa y por allí cerca estaré yo. Saludos.

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