Allá en las alturas (II)

(¿Qué tienen en común Ryan Bingham (Up in the air), la panadera de éxito en Santa Barbara Jane (No es tan fácil) y la camarera-repostera del Joe’s Diner, Jenna (La Camarera)? Los tres podrían tirarse en cama mirando el techo, cerrar los ojos unos segundos y sentirse estafados) . Parte II. “Up in the air”.

Ryan es un hombre desenvuelto, atractivo, disfruta viajando, su trabajo de ejecutivo le lleva de un estado a otro continuamente. Ha aprendido a rentabilizar el tiempo en los aeropuertos, a tomar de la vida lo que le interesa y no se cuestiona un cambio en sus hábitos que le lleve a cumplir con el esquema adulto-matrimonio-hijos. Que su trabajo consista en despedir gente no es más que un trámite, algo que lleva a cabo de forma escrupulosa, como podría dedicarse con rigor a cualquier otra cosa. En las conferencias que da, alerta del lastre que supone una vida llena de peso innecesario. “¿Cuál es el peso de su vida? Imagínense por un segundo que cargan una mochila. Quiero que sientan los lazos en sus hombros. ¿Los sienten? Quiero que la llenen con todas las cosas que tienen en su vida, hasta las más pequeñas. Collares, relojes, electrónicos. Sientan el peso que eso supone. Añadan otras cosas, ropa, electrodomésticos, lámparas, TV, nevera. Esa mochila se hace pesada pero aún puede crecer. Añadan el sofá, la cama, TV por cable, todo eso. Metan también su coche, su casa, ya sea un estudio o un apartamento de dos habitaciones. Quiero que metan todo eso en la mochila. Ahora traten de caminar. Es difícil, ¿cierto? Eso es lo que hacemos diariamente con nosotros, nos cargamos de tanto peso, hasta que no nos podemos mover. Y no se equivoquen, moverse es vivir..”

Un día las cosas cambian en su empresa. Se sustituyen los viajes por despidos vía video-conferencia. Son cambios que llegan de la mano de una joven psicóloga, Natalie Keener, métodos nuevos que auguran rentabilidad en un momento de crisis en el que reducir gastos es hablar de futuro. Este método no sólo atenta contra su sistema actual de vida sino que irremediablemente terminaría con su entusiasmo natural (“El año pasado estuve 322 días viajando, lo que supone que tuve que estar 43 miserables días en casa”) Sus hermanas no son sino familiares lejanos a los que apenas trata pero la boda de una de ellas le obliga a verlas y a realizar algún que otro absurdo favor que lleva con resignación. La convivencia durante una serie de viajes con la joven Natalie y sus continuas discusiones acerca de cuál es la clase de vida hacia la que hay que tender, nos muestran ampliamente la filosofía de Ryan en sus conferencias aplicada a su propia existencia. Disfruta siendo el único de quien ocuparse y sus relaciones con las mujeres se limitan a sexo sin compromiso.

Pero esta filosofía se tambalea cuando conoce a Alex Goran, una versión femenina de sí mismo. Su trabajo también le obliga a viajar a menudo y como él lleva una pequeña maleta en la que no cabe ni una noche de sueño compartido (tras el sexo prefiere volver a su habitación y dormir tranquila). Sus encuentros son apasionados, sin justificación u obligación de ningún tipo. Pero es tanta la presión, la vida que comienza a ver en los demás, la insistencia de Natalie acerca de encontrar pareja, afianzar una relación, y sobre todo el interés o algo más allá de éste que siente ya hacia Alex, una mujer segura de sí misma, inteligente y bella que por un momento Ryan se ve parte de ese engranaje. Para su sorpresa, incluso sueña con ampliar su horizonte y formar parte de un dúo, crear ese tándem, contar con alguien, abrirse algo más, ser quizás el mi de alguien, pensar por dos.

Ahora es cuando nuestro hombre podría tirarse en la cama de un hotel cualquiera, poner las manos bajo su cabeza y mirar el techo de la habitación sintiéndose estafado, porque las cosas no son como parecen y ha dado un paso en el aire sin nada sólido sobre lo que apoyar el pie. Me acuesto a su lado en idéntica postura, él tiene sus cábalas, yo las mías. Cuesta trabajo salirse de uno mismo, de su rincón seguro, de sus creencias arraigadas. Alejar el cinismo quizás o reconvertirlo en una actitud meramente realista cuando tu existencia se reduce a trabajo y más trabajo entre el que apenas cabe una vida social que te aferre a un pequeño palmo del suelo de una ciudad. Que sustituya el amor o la parte afectiva de la que careces por encuentros impersonales que no representan nada para ti. Cuesta trabajo llevar a cabo el esfuerzo de reciclarte, para terminar chocando contra el muro de tus propias predicciones. Recuperar el cinismo y construir de nuevo el parapeto que te aísla.

Echar a andar de nuevo, sujetar la maleta con la misma despreocupada manera de siempre, apreciar ese pequeño diálogo convencional con el personal que pasa tu tarjeta por el lector en hoteles y aeropuertos, poder volver a decir con convicción “¿Sabes ese momento en el que miras a los ojos de alguien y puedes sentir que ve tu alma y todo el mundo se queda callado durante un segundo? Bueno, pues yo no”

Anuncios

Acerca de Angèline

"Colocamos una palabra allí donde comienza nuestra ignorancia, donde ya no vemos más allá; por ejemplo, la palabra "yo", la palabra "hacer", la palabra "sufrir": son quizás el horizonte de nuestro conocimiento, pero no "verdades" (John Banville "Imposturas")
Esta entrada fue publicada en © Comentarios sobre cine. Guarda el enlace permanente.

13 respuestas a Allá en las alturas (II)

  1. El Alde dijo:

    ¿Cómo va eso Angéline? Simplemente he entrado para saludarte. Por cierto, ¿leíste el libro de Ishiguro?
    Un beso enorme

  2. Angéline dijo:

    Hola Alde, ¿qué tal tú? Todo bien por aquí. No lo he leído todavía, pero está en buena compañía con mis otros pendientes. Ya te contaré.

    Un besazo

  3. El Alde dijo:

    Pues ahí andamos, trabajando mucho y leyendo mucho después de los meses sabáticos que pasé sin leer (desde junio más o menos y hasta hace un mes). Veo que estás con Invisible… yo también, y la verdad es que me está gustando, no tiene la fuerza de Leviatán o El libro de las ilusiones, pero es entretenido y ágil, y por lo menos no es tan decepcionante como los

  4. Angéline dijo:

    Qué bueno que lo estés leyendo, es una lectura compartida que estoy haciendo con Princesa. Cuando lo acabemos podemos charlar los tres, como el año pasado, cuando leímos el de Iván. Yo lo terminaré entre mañana y pasado. Un beso, Alde. Cuídate mucho.

  5. El Alde dijo:

    Me encantan estas casualidades. Yo lo terminaré más o menos a la vez que tú porque tengo ya solo pendiente la Cuarta Parte.

  6. Angéline dijo:

    No he leído nada hoy, he tenido un día “Shakespeare”. Acabaré el miércoles por lo menos. A mí también me gustan estas casualidades. Un beso.

  7. Alex dijo:

    El guión, magnifico, de esta película cuenta la otra historia. La que el director pasó por alto. El hombre solitario que disfruta de serlo hasta que descubre que la necesidad del otro es más fuerte que la necesidad de una tarjeta de grafito y tu nombre en el costado de un avión. Las botellas de whisky anudando tus dedos cuando el mundo deja de ser seguro. Los mensajes colgados de las paredes y los besos con escaleras como testigo. La soledad que otorga un panel gigantesco que marca tu destino.

    La fabula es genial y generosa. El resultado final, desconcertante e insuficiente.

    Siempre queremos más. Qué horror…

  8. Angéline dijo:

    Como historia me encantó que el personaje principal se diera de bruces contra sí mismo, que viera que las cosas no son blancas o negras, que hay un gris fundido a blanco o una tendencia hacia el acero, casi negro. Cualquiera puede enamorarse, hasta el solitario más convencido pero lo cierto es que no todos los mundos son seguros y la soltería e independencia lo son en el sentido de que se gobiernan solos, sin interferencias de nadie. También es novedoso que una mujer asuma el papel depredador y se zampe tan rotundamente a un vividor como Ryan. George Clooney es perfecto para el papel, su buen hacer y enorme atractivo hacen que su fracaso sea más sólido. Están cambiando los tiempos y los roles no son los mismos. Si mi adorada Virgina Woolf levantara la cabeza tendría que apuntarle un tanto al guionista. Como experiencia en la vida me parece terrible, arriesgar más allá de lo racional y caerte con todo el equipo. Pero así son las cosas, un día nos morimos y al otro resucitamos. El bien y el mal se complementan, son el rostro de la desgracia del contrario. Un abrazo, Alex

  9. damian dijo:

    Es curioso. George Clooney es atractivo y todo eso… pero ¿de verdad que ninguna chica se ha dado cuenta últimamente de la enorme tristeza de sus ojos? Y no me refiero solo a los de su personaje en esta película, sino a los de él.
    Un saludo. Damian. Toledo.

  10. Angéline dijo:

    Bueno, últimamente tiene problemas con su celebridad, le molesta que le hagan preguntas personales o preguntas que no tienen nivel, está pagando el precio de ser un icono y peleando duramente para mantenerse en ese puesto. He leído que se cela un poco de los galanes más jóvenes, pero no sé qué habrá de cierto. Yo le escucharía encantada, si quiere descargarse de algún problema. En realidad me es vagamente familiar, se parece muchísimo a un personaje de esta blog que se llama Yann Darthois. Un abrazo Damián, me encanta que hayas escrito (vuelve) y por cierto, he colgado en el post de la tertulia una foto con otras pequeñas fotos del fin de semana. Si te molesta salir en ella dímelo y la quito, tengo esa duda, no sé si molestará a alguien.

  11. damian dijo:

    No te preocupes. Me gusta que sacaras las fotos y que las pongas aquí, aunque uno quede como un devorador convulsivo de aceitunas.

    Un saludo

  12. damian dijo:

    Como habrás podido observar soy un “negado” para esto de la informática. Lo siento

  13. Angéline dijo:

    La informática es como todo, cuestión de paciencia. Vamos a arreglarlo un poco, no pasa nada. Un beso, Damián.

Comenta si te apetece

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s