“Venganza” (Benjamin Black)

Siento desde hace años una verdadera admiración por John Banville y desde hace menos también me entretengo con las historias de su alter ego, Benjamin Black. “Entretenerse” parece una palabra muy condescendiente pero así veo esa faceta del Maestro en la novela negra, como una especie de juego en el que puede apostar por otros personajes, otra forma de narrar, establecerse en la Irlanda de los cincuenta y dar vida entre otros al patólogo Quirke, un antihéroe al que he llegado a apreciar seriamente. Es por eso, por el cariño que le tengo, por lo que desearía que Black dejase de escribir sobre él si lo reduce a un ser medianamente plano, a distancia del Quirke que he visto hasta el momento. Creo que lo mejor de su vida, de su trayectoria, está ya escrito, viendo la proyección que lleva esta saga, para mí un claro más a menos.

bblack

“El secreto de Christine”, la primera de las novelas, me dejó con ganas de más. “El otro nombre de Laura” y “En busca de April”, afianzaron la personalidad de los nombres más relevantes de lo que parece una trama continua: Quirke (patólogo), Inspector Hackett (policía), Phoebe (hija de Quirke), David Sinclair (patólogo ayudante de Quirke y desde hace dos entregas, novio de Phoebe). También hay otros personajes recurrentes, Malachy Griffin y Rose Griffin, hermano adoptivo y cuñada de Quirke, respectivamente. La penúltima novela ya me pareció floja con respecto a las anteriores (“Muerte en verano”), ésta última (“Venganza”) es, a mi juicio, una novela lenta y predecible, en la que Black se afana en indicar detalles personales de la vida de Quirke a los nuevos seguidores, y cuyo desarrollo crea ese vacío en el lector que le lleva a consultar a menudo y con cierta intranquilidad el número de la página, preguntándose cuándo llegará la parte interesante. Y resulta alarmante encaminarse hacia el final y advertir que este momento no llega y no sólo eso, que ya en las últimas hojas el desenlace es deslabazado, un poco por encajar las piezas, con una puerta abierta a una continuación tan ambigua como la propia novela.pa

Quirke y el inspector Hackett están en la historia, como siempre, pero podrían perfectamente haber dejado a sus hologramas en su lugar mientras andan en un caso más complicado en otro lado, porque a pesar de que éste arranca con una muerte y continúa con otra, la intriga no acaba de despegar y cuando lo hace ya debe tomar tierra. Y tanto a Quirke, como Hackett y Phoebe los percibo más allá de sí mismos, algo caricaturizados, como si no tuviesen una voluntad concreta para hacer las cosas. Hackett parece desprovisto de su inteligencia y sagacidad natural, por más que Phoebe apunte lo contrario en un momento de la novela. Quirke se comporta como un testigo de la trama, más exagerada que nunca su dependencia del alcohol y el supuesto sex appeal que hace que las mujeres busquen en él protección y sexo, aunque esta vez no me resulta convincente, es como si faltase el tres entre el dos y el cuatro. La femme fatale en esta ocasión se llama Mona Delahaye pero incluso su brillo es mucho menor que el de Françoise d’Aubigny (“Muerte en verano”) o incluso de Kate White (“El otro nombre de Laura”). Supongo que esperaba algo más en consonancia con las primeras novelas y lamento que no haya sido así. En cualquier caso siempre es una alegría volver a saber de Quirke y el resto de los personajes fijos, solo espero que la próxima entrega, si la hay, tire más hacia los primeros tiempos, con esa visión tan sugestiva como inquietante de la atmósfera irlandesa en la que todos se mueven. Un ambiente misterioso en el que el silencio asusta más que el estruendo más sonoro.

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Acerca de Angèline

"Colocamos una palabra allí donde comienza nuestra ignorancia, donde ya no vemos más allá; por ejemplo, la palabra "yo", la palabra "hacer", la palabra "sufrir": son quizás el horizonte de nuestro conocimiento, pero no "verdades" (John Banville "Imposturas")
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4 respuestas a “Venganza” (Benjamin Black)

  1. Grego dijo:

    Aun no he comenzado a leer esta serie, estoy ahora con “El malogrado” de Bernhard pero en cuanto pueda leeré esta serie.

    Feliz semana

    • Angèline dijo:

      Yo he disfrutado con esta saga en una proyección de más a menos, como he comentado en el post, pero me alegro de haberla leído. Solo espero que los personajes vuelvan a su mundo. Parece como si en la última novela estuviesen de gira, promocionando sus vidas, en lugar de vivirlas como siempre, realmente. Feliz semana, Grego.

  2. Es un autor que tengo pendiente, pero ahora mismo tengo una fiebre muy alta por la poesía y ciertos clásicos existencialistas. Tengo un ataque agudo de pretenciosidad galopante…

    • Angèline dijo:

      Pasa a veces (lo de la fiebre) y si te ocurre como a mí (que soy un ser compulsivo) puedes acabar enredado en más y más de lo mismo durante un tiempo casi sin darte cuenta. Yo lo doy por bueno por lo que de pasión implica, y no dejo de asombrarme de la búsqueda y la perseverancia que me mueve en cosas que a priori sólo me producen curiosidad pero en las que acabo sumergiéndome plena y gloriosamente.

      John Banville es un referente para mí (el primero en el cuadro de referentes de la derecha), un Maestro, a veces algo difícil de leer pero imprescindible. Siempre aprendo con él. Benjamin Black (su alter ego) describe un mundo medianamente sórdido pero también irresistible para mí, aunque la velocidad vaya bajando y no pueda evitar verlo. Saludos mycroftbarret.

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