A la memoria de un Piantao

El mundo homenajea hoy a Julio Cortázar. Si hubiera tenido una vida tan larga como algunos monjes budistas todavía estaría hoy sorprendiéndonos con alguna palabra, incluso a sus cien años. Pero no hemos tenido la suerte de contar con él más tiempo y así sucede, que cuantos hemos leído con calma alguno de sus escritos o muchos de ellos, no podemos sino pensar que si existe otra vida y allá se han ido todos a quienes hemos admirado o querido, será un lugar maravilloso y no habrá que temer cuando ésta termine. De Cortázar me gustó siempre su ternura, envuelta en los más inverosímiles cauces. No voy a reproducir un fragmento de ninguna de sus obras emblemáticas, ni de sus maravillosas instrucciones para todo tipo de delirios y magias, ni siquiera la actividad de sus afanosos cronopios o famas. De Cortázar me fascina el verbo desafiante, el inesperado giro, el tierno abrazo. Le recuerdo hoy con “Tala”, un poema que adoro, también con una fotografía que guardo hace tiempo y siempre he tenido cerca y con el cariño del lector que se ha conmovido tantas veces leyendo su obra.

TALA

Llévese estos ojos, piedritas de colores,
esta nariz de tótem, estos labios que saben
todas la tablas de multiplicar y las poesías más selectas.
Le doy la cara entera, con la lengua y el pelo,
me quito las uñas y dientes y le completo el peso.
No sirve
esa manera de sentir. Qué ojos ni qué dedos.
Ni esa comida recalentada, la memoria,
ni la atención, como una cotorrita perniciosa.
Tome las inducciones y las perchas
donde cuelgan las palabras lavadas y planchadas.
Arree con la casa, fuera de todo,
déjeme como un hueco, o una estaca.
Tal vez entonces, cuando no me valga
la generosidad de Dios, eso boy.scout,
y esté igual que la alfombra que ha aguantado
su lenta lluvia de zapatos ochenta años
y es urdimbre nomás, claro esqueleto donde
se borraron los ricos pavorreales de plata,
puede ser que sin vos diga tu nombre cierto
puede ocurrir que alcance sin manos tu cintura.

Cortázar (1)

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Acerca de Angèline

"Colocamos una palabra allí donde comienza nuestra ignorancia, donde ya no vemos más allá; por ejemplo, la palabra "yo", la palabra "hacer", la palabra "sufrir": son quizás el horizonte de nuestro conocimiento, pero no "verdades" (John Banville "Imposturas")
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3 respuestas a A la memoria de un Piantao

  1. Manuel Rubio dijo:

    http://www.todotango.com/musica/tema/192/Balada-para-un-loco/
    o

    En esas baladas para un loco también hay un piantao.

  2. Angèline dijo:

    Locos maravillosos, los piantaos.. No conocía a Horacio Ferrer. Gracias por el video, Manuel. Me pueden estos genios.

  3. Nany Acosta dijo:

    No conozco el poema pero me imagino que debe se “sin voz diga tu nombre” por cierto muy Muy bello.

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